
Un juzgado de Estados Unidos analiza el diseño de Facebook e Instagram, acusados de crear adicciones en niños y adolescentes mediante funciones como la reproducción automática, historias y Reels, diseñadas para mantener a los usuarios el mayor tiempo posible en las plataformas.
Los menores pueden descuidar el sueño, estudio, alimentación y relaciones sociales, además de presentar ansiedad e irritabilidad al retirarles el dispositivo.
Meta propuso un acuerdo de $18 millones, pero el fiscal de Florida lo rechazó por considerarlo insuficiente frente a los daños.
También se han identificado notificaciones recurrentes que buscan obligar a los usuarios a regresar a las pantallas.