Medidas migratorias de la administración Trump

Desde que Donald Trump regreso a la Casa Blanca las políticas migratorias se endurecieron, y desde entonces casi un millón de personas han sido deportadas.

Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump intensifico las deportaciones con una política migratoria que endurece los controles fronterizos, amplía las detenciones y restringe el acceso al asilo.

El 20 de enero de 2025, en el primer día de su segundo mandato declaró medidas en las que destacan la declaración de emergencia en la frontera con México, la cancelación de CBP One, la reactivación de quédate en México y la eliminación del parole humanitario para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela. También impulsó la terminación del TPS para distintas nacionalidades.

A estas medidas se sumó la ley Laken Riley, que establece la detención de inmigrantes acusados o condenados por determinados delitos y promovió una mayor cooperación entre las autoridades migratorias y las policías locales. Además, destinó más de 170,000 millones de dólares adicionales al control migratorio y la seguridad fronteriza.

Según estimaciones del Instituto de Política Migratoria, en 18 meses Estados Unidos realizó aproximadamente 980,000 deportaciones, es decir entre el 20 de enero de 2025 y el 31 de julio de 2026, para el año fiscal 2026, que concluyó el 30 de septiembre, el instituto calculó alrededor de 660,000 expulsiones, la cifra se encuentra por debajo de la meta inicial de la Casa Blanca, deportar a un millón de personas cada año.

El endurecimiento de los controles ha generado cuestionamientos sobre el alcance de las medidas, los efectos en las comunidades migrantes y las garantías de las personas detenidas, sin embargo, pese a las críticas y al retroceso electoral republicano, Trump mantiene su apuesta por las deportaciones masivas como uno de los principales ejes de su política migratoria.