
Los medicamentos tienen una fecha de caducidad porque con el paso del tiempo pueden perder su eficacia e incluso cambiar sus propiedades, por lo que los especialistas recomiendan revisar el botiquín al menos dos veces al año para separar los medicamentos vencidos, los envases dañados o aquellos que ya no tienen etiqueta y desecharlos de forma adecuada.
Un medicamento vencido podría no hacer el efecto esperado o, en algunos casos, representar un riesgo para la salud, puesto que el calor y la humedad pueden deteriorarlo antes de tiempo si no se almacena en un lugar fresco y seco.
Es recomendable organizar el botiquín y mantener solo lo necesario, como analgésicos, vendas, gasas, antisépticos, termómetro y los medicamentos recetados por un profesional de la salud, y si se tienen dudas sobre algún fármaco, se debe consultar con un médico o farmacéutico antes de utilizarlo.
Dedicar unos minutos a revisar el botiquín puede marcar una gran diferencia en una situación de emergencia y es una forma sencilla de cuidar la salud de toda la familia.