
La justicia salvadoreña inició el proceso judicial contra los 485 pandilleros de la MS-13 acusados de planificar decenas de homicidios, entre ellas, fuerzas de seguridad.
La Fiscalía atribuye a este grupo de la ranfla histórica la autoría intelectual de al menos 61 ejecuciones perpetradas en la zona occidental.
Las investigaciones señalan que los líderes criminales operaban bajo un sistema de «apertura de válvulas» que les permitía ordenar ataques sincronizados desde prisión.