
Más de 4000 familias en Nuevo Cuscatlán recibieron un ultimátum judicial de tres meses para desalojar las tierras que ocupan desde hace más de una década.
La comunidad está compuesta principalmente por exveteranos del conflicto armado salvadoreño y sus familias, muchos de los cuales perdieron autonomía o movilidad durante la guerra.
Los habitantes solicitan al Gobierno que medie en su situación, ya que no cuentan con recursos económicos para adquirir otro terreno ni un lugar alternativo donde reubicarse.