
El maltrato infantil no siempre deja huellas físicas, ya que también se manifiesta a través de gritos, amenazas, humillaciones, intimidación, abandono o negligencia, conductas que afectan el desarrollo emocional y psicológico de niñas, niños y adolescentes, según el informe periodístico sobre el tema.
En El Salvador, la legislación protege a los menores frente a cualquier forma de maltrato y establece una pena mínima de un año y máxima de tres años de prisión para quien sea declarado culpable, aunque también existen casos en los que las denuncias surgen en medio de separaciones o disputas por custodia y pueden usarse como mecanismos de presión.
Para diferenciar una denuncia legítima de una acusación falsa se requieren pruebas psicológicas, y quien denuncie a sabiendas de que una persona es inocente puede enfrentar de uno a tres años de prisión por denuncia calumniosa; las denuncias pueden presentarse ante el CONAPINA, la PGR, la PNC o la Fiscalía.