
Madonna confesó en el programa de Graham Norton que sentía celos de la cantante australiana Kylie Minogue durante su matrimonio con el cineasta Guy Ritchie, al revelar que su entonces esposo tenía un «flechazo» con la intérprete y que ella pensaba «nunca seré tan guapa como Kylie», en una conversación que contó con la participación sorpresa de la propia Minogue.
La anécdota cobró relevancia cuando Norton preguntó por la camiseta con el nombre de Minogue en pedrería que Madonna usó en los MTV Europe Music Awards del año 2000 en Estocolmo, y la cantante explicó que estaba en su «etapa western» poniendo pedrería en todo y quiso rendir homenaje a artistas de las que estaba «un poco enamorada», por lo que mandó a hacer la prenda con el nombre de la australiana.
La confesión, que se produjo en el club londinense Coco, mostró un lado poco conocido de la diva pop, quien admitió con humor sus inseguridades frente a la icónica cantante australiana.