Los terremotos más destructivos durante el 2026

Los últimos terremotos registrados durante el 2026, han cobrado la vida de más de 6,000 personas.

Un terremoto con una magnitud arriba de 7 es clasificado como mayor y con potencial para causar daños, especialmente en grandes ciudades, solo 8 meses que van del año, las regiones de América Latina, Asia y Oceanía han compartido protagonismo en una estadística que ha combinado tragedia, emergencias y perdidas, en total 10 terremotos han sacudido el mundo.

El más fuerte sucedió en Filipinas en junio, un terremoto de 7.8 que dejó 107 víctimas mortales, derrumbes, deslizamientos y un tsunami.

Por intensidad le sigue Venezuela, el 24 de junio un movimiento de 7.5 catalogado como uno de los desastres más muertes del año, reportando más de 6,000 decesos. Además de reflejar la vulnerabilidad de sus estructuras en contraste de tonga, que también registró un sismo de 7.5 en marzo de este año, pero debido a su epicentro no dejó víctimas, ni daños.

Colombia, el siniestro más reciente, fue sacudido por un movimiento de 7.4 y se sumó a los eventos más desastrosos del año, reportando más de 280 fallecidos y estructuras colapsadas, mismo escenario se registró en indonesia en abril, donde también la población sufrió daños en viviendas y estructuras, así como la perdida de familiares, pero ese mismo mes, días después y con la misma magnitud, Japón fue sorprendido, sin embargo solo registró 6 heridos y alertad de tsunami, que finalmente no tuvo consecuencias.

En julio, México presenció un terremoto de 7.3 que sacudió la Costa de Chiapas, un movimiento que fue sentido hasta Guatemala y El Salvador, pero no hubo fallecidos, solo personas con heridas.

En marzo, Vanuatu, había reportado evento también de 7.3, que no ocasionó impactos, al igual que Malasia con un terremoto de 7,1 que debido a su profundidad no registró daños graves.

Pero más allá de la magnitud, estos eventos telúricos han demostrado que la ubicación y la profundidad son determinantes para el impacto humano y material, zonas donde convergen las placas tectónicas, como el anillo de fuego y el norte de Sudamérica, de mantienen como focos de riesgo.