
El 13 de julio de 1985 se realizó Live Aid, uno de los conciertos benéficos más grandes de la historia, con sedes simultáneas en el estadio de Wembley en Londres y el JFK de Filadelfia, con el objetivo de recaudar fondos para combatir la hambruna que afectaba a Etiopía.
Durante más de 16 horas de transmisión, el evento fue seguido por cerca de 2000 millones de espectadores en más de 150 países, una cifra sin precedentes para la época que demostró el poder de convocatoria de la música a nivel global.
El escenario reunió a algunas de las mayores estrellas del momento, entre ellas Queen, U2, David Bowie, Elton John, Madonna y Paul McCartney, quienes ofrecieron actuaciones que quedarían grabadas en la memoria colectiva.
La presentación de Queen, en particular, fue considerada por críticos y fanáticos como una de las mejores actuaciones en vivo de todos los tiempos, consolidando el legado de Live Aid como un hito en la historia del entretenimiento y la solidaridad.