
Comerciantes de fruta pelada aseguran que las altas temperaturas que se registran en el país hacen que productos como el melón, la papaya y la sandía se descompongan más rápido. Ante esta situación, han implementado medidas para conservar mejor las frutas y evitar pérdidas.
Según el servicio de inspección y seguridad alimentaria de Estados Unidos, las bacterias crecen más rápido entre los 4.4 a 60 grados Celsius, y pueden duplicar su cantidad en tan solo 20 minutos. Por esta razón, los especialistas recomiendan consumir los alimentos recién preparados hasta una hora después de su elaboración.
A esta situación se suma la sequía que afecta a El Salvador, que también ha incidido en el precio de las frutas, según los comerciantes. Como ejemplo, aseguran que una sandía que antes costaba 3 dólares ahora se vende hasta en 5 dólares por unidad.