La curiosa historia del balón en la final del Mundial 1930 entre Uruguay y Argentina

Cada selección jugó con un balón diferente en cada tiempo del partido decisivo.

La final de la primera Copa del Mundo, disputada en 1930 entre Uruguay y Argentina, tuvo una particularidad que la convierte en una de las historias más curiosas del fútbol: ambas selecciones no lograron ponerse de acuerdo sobre qué balón utilizar, por lo que se decidió jugar con uno diferente en cada tiempo.

Durante la primera mitad, se utilizó el balón elegido por Argentina, y los argentinos se fueron al descanso ganando 2 a 1, pero en el segundo tiempo se cambió al balón elegido por Uruguay y los anfitriones reaccionaron con tres goles para ganar el partido 3 a 2.

El resultado final coronó a Uruguay como el primer campeón del mundo de la historia, aunque no se puede asegurar que el cambio de balón haya sido determinante en el desenlace del encuentro.

Lo que sí quedó para siempre fue esta anécdota, que hoy sería impensable en una final mundialista, pero que en 1930 se convirtió en parte de la leyenda del torneo.