
Kylie Jenner hizo su debut oficial en la pasarela del Victoria’s Secret Fashion Show luciendo el icónico Fantasy Bra, una decisión que desató una fuerte polémica entre los seguidores de la marca.
La exclusiva pieza de alta joyería, creada en colaboración con la firma de lujo Jacob & Co., está valorada en 50 millones de dólares, lo que la convierte en la prenda más costosa en la historia del desfile.
Además de este inesperado debut, el evento marcó el esperado regreso de varias modelos icónicas de la industria.
Históricamente, el Fantasy Bra se reservaba para las modelos veteranas («Ángeles») con una amplia trayectoria dentro de la firma.
Por esta razón, una parte considerable del público cuestionó en redes sociales que se le asignara de manera directa a una debutante ajena al grupo tradicional.
Ante las críticas, Adam Selman, director creativo de Victoria’s Secret, defendió la elección atribuyéndola al enorme impacto cultural y alcance masivo de la empresaria en las plataformas digitales.
Según explicó el ejecutivo, la estrategia de la marca buscaba fusionar la moda con el entretenimiento y generar un auténtico fenómeno de masas (fandomonium) que impulsara la conversación global.