
Keiko Fujimori asumió este martes la presidencia de Perú para el período 2026-2031, convirtiéndose en la primera mujer en ser elegida jefa de Estado del país y en la novena persona en ocupar el cargo en la última década, tras haber ganado la segunda vuelta electoral con un ajustado margen de 50.000 votos sobre su oponente izquierdista Roberto Sánchez.
La hija y heredera política del fallecido expresidente Alberto Fujimori asume el poder en medio de una profunda crisis de inestabilidad política que ha marcado la historia reciente del país, con una espiral de destituciones presidenciales promovidas por el parlamento y la mayoría con los votos del fujimorismo.
A diferencia de sus predecesores, la nueva mandataria cuenta con el respaldo parlamentario necesario para completar los cinco años de mandato, un factor clave para intentar romper con el ciclo de crisis institucionales que han afectado a la nación andina.