
Aquí, las altas temperaturas ponen a prueba la capacidad de los cultivos para adaptarse, esta es una verdadera prueba de fuego, para los granos básicos que acá se espera cultivar con un calor que ronda los 35 grados. Investigadores de la facultad de agronomía de la Universidad de El Salvador desarrollan este experimento en el que analizan como semillas criollas de frijol y maíz responden a las condiciones de esta zona costera de San Pedro Masahuat, las primeras plantas ya están mostrando resultados.
El reto es determinar si logran crecer y desarrollarse, con condiciones adversas esto podría convertirse en una alternativa para adaptar la producción de granos condiciones climáticas extremas.
Estas semillas tienen una característica particular, han sido seleccionadas y conservadas por los agricultores durante generaciones.
El experimento también incorpora prácticas de agricultura de conservación, como el uso de abonos verdes, que contribuyen a mejorar las condiciones del suelo que de resultar exitoso se podría replicar en otras zonas del país.
Estas semillas también presentan características nutricionales de interés, entre ellas la presencia de minerales y compuestos antioxidantes.
Para el próximo año se espera que el estudio esté desarrollado y con resultados favorables, algo que podría cambiar no solo la forma de cultivo sino también garantizar la soberanía alimentaria en el país.