
Las inundaciones históricas provocadas por la Dana Adam en España dejaron al menos cuatro fallecidos. Las lluvias torrenciales provocaron desbordamientos de ríos, evacuaciones y rescates de personas atrapadas en viviendas y vehículos.
Las zonas más golpeadas se encuentran en las provincias de Valencia y Alicante, donde las precipitaciones superaron los seiscientos litros por metro cuadrado en algunos puntos.
En localidades como Oliva, Denia y Gandia las calles quedaron anegadas, y numerosos vecinos tuvieron que refugiarse en las partes altas de sus viviendas.
La situación obligó a desplegar efectivos de la unidad militar de emergencias junto a bomberos y policías. También se ordenaron medidas de confinamiento preventivo en municipios afectados.