
A nivel mundial el crimen organizado ya aprovecha estas tecnologías para ampliar su alcance y operar a distancia, un informe de Naciones Unidas advierte que la inteligencia artificial generativa, las plataformas digitales y el ciberdelito como servicio están reduciendo las barreras para cometer delitos a escala internacional, el riesgo aumenta porque estas herramientas ya están al alcance de personas que antes no tenían los conocimientos o recursos para utilizarlas.
El impacto económico también es millonario, una encuesta en 42 países reveló que en 2025 el 57% de los adultos había experimentado una estafa y el 23% había perdido dinero. Las pérdidas globales por estafas fueron estimadas en hasta un billón de dólares durante 2024, en América Latina, esta evolución se suma a redes criminales que ya han diversificado sus actividades más allá del narcotráfico.
En El Salvador, especialistas advierten de múltiples engaños a víctimas a través de plataformas digitales.
Investigar delitos que pueden originarse en otro país y dirigirse contra una persona en El Salvador también es un desafío para las autoridades.
Los expertos coinciden en que la prevención es clave, recomiendan verificar cualquier solicitud de dinero o información personal, no actuar bajo presión y desconfiar incluso de contenidos que parezcan auténticos.