
El Salvador continúa siendo uno de los países de la región con las tasas más altas de informalidad laboral, según un estudio económico por la comisión económica para América Latina y el Caribe, con una tasa superior al 60%, una situación que según expertos se ha mantenido durante décadas.
Además, estudios revelan que más de 177,000 adultos mayores trabajan en el sector informal, un escenario que esta relacionado con distintas necesidades económicas y la falta de un acceso a un empleo formal.
Vendedores que por años no han contado con un empleo formal señalaron que, a través de sus ventas, deben costear alimentación, servicios básicos y otros gastos.
De acuerdo con la Cepal, la informalidad laboral en américa latina bajó al 48% en 2025, sin embargo, en El Salvador este sector representa más del 20% del Producto Interno Bruto en el cual 38.3% de la población ocupada en las zonas urbanas trabaja en la informalidad, y en el área rural el porcentaje asciende al 76.2%.