
La diabetes se ha convertido en una epidemia mundial y es considerada una enfermedad silenciosa, ya que puede avanzar durante años sin presentar síntomas evidentes.
Especialistas advierten que los casos de diabetes tipo 1 y tipo 2 continúan en aumento. Según la Organización Mundial de la Salud en 32 años, la cifra de personas que viven con diabetes pasó de 200 millones a 830 millones, un incremento de 630 millones de personas, equivalente a casi 20 millones por año.
La enfermedad se caracteriza por niveles elevados de glucosa en la sangre y puede provocar graves complicaciones si no se detecta y controla a tiempo.
Sed excesiva, orinar con mucha frecuencia, pérdida de peso, visión borrosa y hormigueo en pies y manos son algunos de los síntomas que genera la enfermedad. El grupo más afectado es la población de 40 años en adelante, pero especialistas señalan que los niños y jóvenes también pueden padecerla.
En El Salvador, ya se cuenta con nuevos avances para facilitar el control de la enfermedad, entre ellos, sensores que se colocan en la piel y permiten vigilar los niveles de glucosa.
Los especialistas señalan que es importante detectar y controlar la diabetes a tiempo, ya que, si no se trata adecuadamente, puede provocar ceguera, insuficiencia renal, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y hasta la amputación de las extremidades inferiores.