
El riesgo en medio de una Alerta Roja no solo implica la falta de agua, los efectos colaterales también se intensifican afectaciones a los cultivos, comida de ganado escasa e incremento de inseguridad alimentaria cada vez preocupan más. La sequía comprende cuatro fases, meteorológica, agrícola, hidrológica y socioeconómica. Según expertos ahora ya no solo se debe hacer monitoreo sino actuar antes de que el problema se agrave.
Agosto continúa rompiendo récords de temperaturas con hasta 9 grados por encima de lo normal y aunque llueve en San Salvador, otras zonas del país se acercan a las tres semanas sin precipitaciones. Además, la combinación de calor y poca lluvia hacen que el suelo pierde humedad más rápido y aumente la presión sobre las fuentes de agua.
Las proyecciones no son nada alentadoras, entre septiembre y noviembre se esperan lluvias entre 45% y 60% por debajo de lo normal, mientras que las temperaturas podrían mantenerse entre 60% y 70% por encima de los valores habituales.