
La inteligencia artificial está transformando la economía global, aunque su expansión conlleva un costo ambiental que los centros de datos ya evidencian en cifras récord.
Según un informe del Instituto de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud (UNU-INWEH), estos centros consumieron 4,5 billones de litros de agua durante 2025, una cantidad suficiente para llenar 1,8 millones de piscinas olímpicas.
Los investigadores advierten que cada interacción con sistemas generativos implica un consumo energético considerablemente superior al de una búsqueda convencional. La comunidad científica subraya la necesidad de implementar políticas de transparencia y medición.