
Los operativos se habrían concentrado en las últimas semanas en al menos 15 aeropuertos, donde han arrestado a personas de más de doce países, entre ellas cónyuges de ciudadanos estadounidenses y trabajadores del sector tecnológico, como resultado de un acuerdo de cooperación entre la administración de seguridad del transporte y el servicio de inmigración y control de aduanas.
Ante la situación, la coalición por los derechos humanos de los inmigrantes ha emitido una alerta de viaje instando a los inmigrantes con solicitudes pendientes de residencia permanente o de asilo a consultar con abogados antes de planificar viajes dentro del país.