
Los duques de Sussex, Harry y Meghan Markle, planean regresar al Reino Unido a finales de agosto para instalarse en una residencia privada cerca de Londres junto a sus hijos, tras más de seis años viviendo en Estados Unidos.
La decisión se produce después de un reciente acercamiento entre Harry y su padre, el rey Carlos III, quien se reunió con la pareja y sus hijos en julio.
Sin embargo, el regreso no implica que retomen funciones oficiales dentro de la monarquía.
Persisten interrogantes sobre su seguridad y la relación con otros miembros de la familia real, especialmente el príncipe Guillermo.
La pareja mantendrá sus proyectos profesionales y vínculos con Estados Unidos.