
Harry Styles y Zoë Kravitz, comprometidos desde abril de este año, estarían considerando celebrar su boda en Nueva Orleans, una ciudad que combina historia, música y un profundo significado familiar para la actriz.
La pareja busca una ceremonia íntima, alejada del glamour de Hollywood y mucho más cercana a su personalidad, porque Nueva Orleans ocupa un lugar especial en la historia de la familia Kravitz, ya que fue allí donde Lenny Kravitz compró su primera casa en 1994, una residencia histórica construida en 1825 que restauró antes de venderla.
Zoë, quien pasó parte de su adolescencia entre Miami y Nueva Orleans, mantiene un fuerte vínculo con la ciudad, y su identidad cultural, considerada una de las capitales musicales de Estados Unidos por su herencia de jazz, blues y soul, también influye en la elección.