
Agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) encontraron cinco balas de cañón de la Guerra Civil estadounidense en el equipaje documentado de un pasajero en el Aeropuerto Internacional de Gulf Shores, Alabama, durante una inspección de rutina.
El oficial observó varios objetos esféricos envueltos en toallas de papel que activaron las alarmas, y tras una inspección, las autoridades confirmaron que se trataba de artefactos históricos de la Guerra Civil (1861-1865), que ya no representaban un riesgo porque eran inertes.
La investigación reveló que las balas habían sido sustraídas de Fuerte Morgan, un histórico fuerte militar en la costa de Alabama y monumento histórico nacional.
El pasajero aseguró desconocer que los objetos habían sido robados, y las piezas fueron confiscadas y devueltas a Fuerte Morgan.