
El gobierno propuso endurecer las penas de cárcel para los conductores reformando el Código Penal, con castigos de hasta 15 años de prisión si ocasionan muerte o lesiones.
La iniciativa contempla a buses, microbuses y transporte pesado.
La propuesta castiga con prisión de dos a cinco años a quienes conduzcan sin licencia, bajo los efectos del alcohol o drogas.
También aplica a quienes se disputen la vía y a los que hagan carreras ilegales.
Si hay lesiones o muertes, la pena aumenta a 10 años, y hasta 15 años si involucra buses, microbuses o transporte pesado. El texto incluye a los dueños de las unidades y a los motoristas.
La reforma también busca prohibir la conciliación en estos delitos.