
La Fundación Quintanilla Amaya impulsa en Santiago Texacuango un proyecto de autosostenibilidad comunitaria que transforma el entorno de más de 6.000 familias, quienes ahora participan en jornadas de salud, becas de estudio y capacitaciones en sostenibilidad ambiental y económica.
El terreno de 15 manzanas, que ha sido intervenido con un modelo innovador para frenar deslaves, cuenta ya con más de 200.000 llantas instaladas con ayuda de voluntarios y jóvenes de la zona.
Los participantes cuidan los senderos y tres caballos, lo que, según sus testimonios, ha generado un sentido de comunidad y apoyo mutuo entre los asistentes al albergue.