
Son productoras de Gualococti en el norte de Morazán, ellas forman parte de un grupo de 6 agricultores que cultivan aquí, en 18 metros cuadrados de terreno, en estas tierras producen cilantro, rábano, pepino y otras variedades de frutas y hortalizas, todo de forma orgánica sin el uso de agroquímicos; un cambio que, aseguran, se ve en sus cosechas.
Optar por una producción más natural no solo les permitió ahorrar sino también hacerle frente al cambio climático.
Estos conocimientos les fueron impartidos en la escuela agroecológica inclusiva de la fundación Perkin Educational Opportunities o PEOF por sus siglas en ingles; quienes los capacitaron por cuatro años en diferentes áreas.
El objetivo de PEOF no es solamente dotar de conocimientos y técnicas a los agricultores para que aprendan a cultivar, sino también fomentar la seguridad alimentaria de sus familias y la generación de ingresos con su producción.
A unos 25 kilómetros de Gualococti se encuentra la finca de Pablito, un emprendimiento familiar en Jocoaitique dedicado principalmente a la producción de frutas, pero con el paso del tiempo y el apoyo de PEOF se fue diversificando e incursionaron en otros rubros como la crianza de tilapias y el cultivo de hortalizas, el éxito fue tan grande que ahora venden en redes sociales y ya están ganando popularidad en el mercado digital.
A través del diplomado técnico en agroecología y sustentabilidad ambiental, PEOF también le apuesta a la capacitación digital de sus productores para que aprovechen la tecnología y puedan crecer.
El acceso a capital semilla es fundamental para apoyar el desarrollo de los agricultores, como la finca de Pablito cuya principal necesidad era un reservorio de agua, que fue construido con ayuda de la fundación.
América López tampoco se quedó atrás, aprovechó el capital semilla y la capacitación en marketing digital para fundar encurtidos La Doña, marca que maneja a través de redes sociales y que le sirve para formar a otras personas.
En esta finca también le apuntan a la producción orgánico de gallinas ponedoras, labor que está en manos de Karla López, pues las cría y desarrolla usando solo remedios naturales.
El fortalecimiento de los productores agrícolas, la entrega de capital semilla y la formación técnica, ha sido posible gracias al aporte de 125,000 dólares que entregó la fundación Gloria de Kriete a PEOF a través del programa ayudando a quienes ayudan; apoyo que ha transformado la vida de miles de familias.
Por su destacada labor, PEOF forma parte del círculo de generosidad de la fundación Gloria de Kriete; una iniciativa que busca visibilizar el trabajo que realizan para acercarlos a nuevos donantes y así continuar ejecutando proyectos sociales con impacto positivo.