Fraudes de tarjetas de crédito

Los fraudes con tarjeta de crédito y débito siguen a la orden del día. Estudios revelan que la información crediticia de los salvadoreños es bien cotizada en el mercado negro.

El Salvador figura como el país latinoamericano donde los datos de una tarjeta bancaria robada son bien pagados por ciber delincuentes en el mercado negro, según una investigación de la firma tecnológica Nordvpn. De acuerdo con Edwin Umaña de ESET, la información personal también es cotizada por los criminales.

El hurto de los datos mediante correos electrónicos, mensajes de texto, llamadas, simulación de sitios web y de pago, además de dispositivos electrónicos para copiar la información; siguen siendo empleados para cometer los ilícitos. A esto se suman programas informáticos o aplicaciones pirata.

En febrero de 2025 la Fiscalía General de la República reportó un caso de presuntas transacciones fraudulentas en el que a la víctima le sustrajeron 2,640 dólares en compras no reconocidas con su tarjeta de crédito. Ante esta situación surge la pregunta ¿cómo protege la ley a los usuarios bancarios?

Y aunque el perjuicio contra el cliente sea por vulneración a la seguridad de los sistemas bancarios, son los afectados quienes deben iniciar los trámites para interponer el reclamo cuya resolución puede durar varios meses.

Pero, ¿por qué los perjudicados deben verse envueltos en este tipo de tramites engorrosos?

Expertos en finanzas dicen que los bancos están obligados a responder ante fraudes o vulneración a la información financieras de sus clientes. El no contar con seguros no es excusa para evadir la responsabilidad.

La ley de tarjetas de crédito en sus artículos 25 y 26 contempla los procedimientos para impugnar cargos no reconocidos y corregir las operaciones fraudulentas.