
La Fiscalía de Bolivia ordenó la captura del expresidente Evo Morales, quien es investigado por los presuntos delitos de terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, además de otros cargos relacionados con las protestas y bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio.
La orden de captura también le atribuye los presuntos delitos de atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra la seguridad de los servicios públicos.
Durante siete semanas, entre mayo y junio, campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana impulsaron bloqueos de carreteras, principalmente en el occidente y centro del país.