
Se trata de la extracción de un entierro prehispánico encontrado en Antiguo Cuscatlán. El hallazgo se ubica en La Trinchera 1 del sitio arqueológico Pasaje 4, en La Libertad Este.
Los trabajos fueron dirigidos por el arqueólogo Carlos Flores Manzano, candidato doctoral de la universidad de Yale, con supervisión de especialistas en patrimonio cultural.
Es una osamenta humana hallada boca abajo, junto a una pequeña vasija con forma de tortuga marina, de cerámica Usulután.
Los arqueólogos también encontraron dos surcos de cultivo de yuca, enterrados bajo ceniza de dos erupciones volcánicas: una del Plan de la Laguna, de hace más de 2.800 años, y otra de la caldera de Ilopango, de hace unos 1,500 años.
Según las primeras estimaciones, la osamenta podría datar del año 850 antes de cristo.
Los expertos creen que en la zona podrían encontrarse más restos, en cantidad similar a los hallados en Chalchuapa.
Los restos serán sometidos a pruebas de radiocarbono y ADN, para conocer su edad exacta y determinar si pertenecen a un hombre o a una mujer.
Este no es el primer hallazgo en la zona: en 1987 ya se había rescatado un entierro similar, tras trabajos de tubería en el lugar. Y en 1985, durante la construcción de la escuela Panamericana, se encontraron restos prehispánicos en condiciones parecidas.