
Gracelisa Akers , una ex bartender de Michigan y actual dueña de un salón de belleza, acusó a Jared Leto de haberla tocado sin su consentimiento después de un concierto de Thirty Seconds to Mars en Grand Rapids en 2011.
La mujer afirmó que el actor, ganador del Óscar, comenzó a tocarla de manera insistente mientras conversaban en un bar y, pese a que ella rechazó sus avances, continuó buscándola durante la noche.
Al terminar su jornada laboral, Leto la siguió hasta el estacionamiento e intentó convencerla de acompañarlo.
Después del encuentro, Akers dijo haber recibido numerosos mensajes de texto y una selfie del actor casi desnudo en la regadera. La denuncia se suma a otros señalamientos contra Leto, quien ha negado las acusaciones de conducta sexual inapropiada.