
Los cerca de 1.500 evacuados por el incendio forestal en la provincia de Almería, sur de España, comenzaron a regresar a sus hogares tras la estabilización del fuego, que dejó un balance de 13 fallecidos luego de que una mujer británica de 93 años perdiera la vida en el hospital a causa de las graves quemaduras sufridas.
El incendio, que arrasó unas 7.000 hectáreas y avanzó a velocidades de hasta 100 metros por minuto, es considerado uno de los más mortíferos de la historia reciente del país.
En localidades como Alfaix y Vedar, aún son visibles vehículos calcinados y laderas reducidas a ceniza, mientras las autoridades continúan con la identificación de víctimas, un proceso complicado por la llegada de familiares desde otros países. El presidente Pedro Sánchez visitará la zona este lunes.