
La Estatua de la Libertad fue inaugurada oficialmente el 28 de octubre de 1886 en Nueva York, Estados Unidos. El monumento fue un regalo de Francia para conmemorar la amistad entre ambas naciones
Con el paso del tiempo, la estatua se convirtió en un símbolo universal de libertad, democracia y esperanza. Su imagen recibió a millones de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos buscando nuevas oportunidades y una vida mejor.
Actualmente es uno de los lugares turísticos más reconocidos del mundo. Representa además un importante legado histórico y cultural.