
Las ratas gigantes africanas entrenadas por organizaciones especializadas pueden detectar el olor de explosivos enterrados y ayudar a localizar minas antipersonales sin activar estos peligrosos artefactos.
Conocidas como HeroRATs, estas ratas identifican el olor de los explosivos e ignoran el metal que podría generar falsas señales, mientras los equipos especializados verifican los puntos marcados.
Su bajo peso evita que activen las minas y una sola puede revisar un área del tamaño de una cancha de tenis en unos 30 minutos.
La organización APOPO las utiliza junto con desminadores y otros métodos para acelerar la recuperación de terrenos afectados por restos explosivos.