
El Estadio 974, una de las sedes del Mundial de Qatar 2022, fue construido utilizando miles de contenedores marítimos reciclados y una estructura modular que permitió acelerar el proceso de edificación, y su nombre hace referencia tanto a la cantidad de contenedores utilizados como al código telefónico internacional de Qatar.
La construcción del estadio comenzó en 2017 y logró estar lista en pocos años para recibir partidos de la fase de grupos y octavos de final, con una capacidad aproximada de 40.000 espectadores, y se convirtió en una de las sedes más particulares de la historia de los mundiales.
A diferencia de otros estadios tradicionales, el Estadio 974 fue diseñado para poder desmontarse después del torneo, y su estructura está preparada para ser reutilizada en otros proyectos, lo que lo convierte en un ejemplo de sostenibilidad dentro de los grandes eventos deportivos.