
Especialistas en salud advirtieron sobre los riesgos de consumir vitaminas en exceso, especialmente las liposolubles como la A y la D, que se almacenan en la grasa del cuerpo, a diferencia de las hidrosolubles como la C y las del complejo B, que se eliminan a través de la orina cuando la función renal es adecuada.
Las vitaminas han ganado popularidad en nuevas presentaciones que incluyen cápsulas, tabletas, fórmulas intravenosas e incluso formatos similares a dulces, lo que ha llevado a un consumo masivo sin la supervisión adecuada.
Los médicos explicaron que, si bien las vitaminas hidrosolubles no representan un riesgo mayor ante un exceso, las liposolubles sí pueden acumularse y generar efectos adversos en el organismo.
La recomendación de los expertos es evitar la automedicación y consultar con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier suplementación vitamínica.