
La grave escasez de medicamentos en Irán está poniendo en riesgo la vida de pacientes con enfermedades raras como la hemofilia, quienes enfrentan hemorragias constantes y daños físicos permanentes ante la falta de tratamientos esenciales.
La reanudación de los ataques estadounidenses y el endurecimiento del bloqueo internacional han paralizado por completo la importación de fármacos, cuando hasta hace aproximadamente un año estos aún podían ingresar por alguna vía, según informaron las autoridades.
Ante esta crisis, algunos pacientes recurren a tratamientos antiguos que requieren hospitalización, pues ya no pueden acceder al medicamento que solían inyectarse en casa.