
La profesora Li Minjing, del Instituto Confucio de la Universidad de El Salvador, explicó durante una transmisión televisiva que los nombres completos en chino mandarín se construyen con el apellido al inicio, seguido del nombre de pila, una diferencia cultural clave que suele generar confusión entre los hispanohablantes.
El mandarín actual, basado en el dialecto de Beijing, es una lengua tonal que utiliza caracteres llamados hanzi, cuya evolución milenaria incluye formas como la escritura oracular sobre caparazones de tortuga y la caligrafía regular aún vigente.
Los saludos básicos como «zao shang hao» (buenos días) o «ni hao» (hola) permiten a los interesados acercarse a este idioma que une a China y El Salvador a 16.180 kilómetros de distancia.