
Durante años, el vino fue considerado un producto exclusivo o de nicho en El Salvador; sin embargo, esta percepción empieza a cambiar.
Aunque el país mantiene una fuerte tradición cervecera, especialistas del sector aseguran que cada vez más consumidores se interesan por esta bebida y buscan nuevas experiencias alrededor de su consumo.
Según datos del Banco Central de Reserva, a septiembre de 2025 la importación de vinos alcanzó los 7.3 millones, un 30% más en comparación con el mismo periodo del 2024.