El secreto de supervivencia de las jirafas: dormir en microsiestas

Los científicos confirman que el sueño profundo de estos gigantes apenas dura minutos al día.

Las jirafas han desarrollado una estrategia de supervivencia basada en el descanso intermitente, durmiendo apenas entre 2 y 4 horas al día en ciclos de pocos minutos para mantener la vigilancia constante.

Esta adaptación, observada por investigadores en su hábitat natural, convierte a estos mamíferos en uno de los especies que menos tiempo dedican al sueño dentro del reino animal.

Durante el día, estos enormes herbívoros alternan breves periodos de reposo con largas jornadas de alimentación, siempre atentos a cualquier señal de amenaza en la sabana.

Aunque pueden dormir de pie para una siesta rápida, cuando necesitan alcanzar el sueño profundo —que dura solo unos minutos— se recuestan y doblan el cuello, una postura que los hace más vulnerables pero necesaria para su descanso reparador.