
A nivel mundial, más de 300 millones de personas viajan cada año con motivaciones religiosas. En ese contexto, El Salvador busca posicionarse como un destino dentro de este segmento. Este fue uno de los principales temas abordados durante el primer Congreso de Turismo Religioso en el país.
Este tipo de turismo crece entre un 8 y 10 % anual y ha cobrado mayor impulso en el escenario pospandemia. En El Salvador aún deben definirse rutas turísticas especializadas; sin embargo, ya se han identificado sitios como el Centro Histórico de San Salvador, donde se encuentran la cripta de San Óscar Arnulfo Romero y el complejo catedralicio.
Además, municipios como Ataco, Izalco y Armenia también son considerados con potencial para el desarrollo de este segmento turístico.
En América Latina, México es el principal destino de turismo religioso, con aproximadamente 20 millones de visitantes al año, atraídos principalmente por la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
Le sigue Brasil, con cerca de ocho millones de visitantes, cuyo principal destino es el Santuario Nacional de Nuestra Señora Aparecida. También destacan Argentina y Colombia, mientras que en Centroamérica sobresale Guatemala, especialmente el Santuario del Cristo Negro de Esquipulas.