
En la familia, el padre también juega una posición fundamental como delantero, porque tiene la oportunidad de marcar la diferencia en la vida emocional de sus hijos a través de gestos de cariño y apoyo.
Durante mucho tiempo se creyó que los padres debían ser fuertes, serios y poco expresivos, aunque hoy sabemos que demostrar emociones fortalece los vínculos familiares y contribuye al desarrollo emocional de los niños.
Expresar cariño, orgullo y afecto no requiere grandes gestos, porque un abrazo, una palabra de apoyo o simplemente escuchar con atención puede convertirse en un momento que los hijos recordarán para siempre.