
Aunque 2.8 millones de salvadoreños poseen una tarjeta de débito activa, el efectivo continúa como el medio principal para cubrir gastos y deudas.
El mercado y el pago de remesas sostienen esta preferencia, según expertos del sector bancario.
La población sin acceso a tarjeta de crédito y quienes reciben remesas suelen retirar el dinero en efectivo para realizar sus compras.
El temor a ser víctima de estafadores lleva a muchos a evitar la banca en línea y optar por pagos presenciales en ventanilla.
Un trabajador de call center reconoció que retira la mayor parte de su salario cada quincena, aunque procura dejar un saldo en la cuenta.