
Estados Unidos, Rusia, China y numerosos países de América Latina y Europa ofrecieron su ayuda a Venezuela tras los dos potentes terremotos que sacudieron al país sudamericano y dejaron una emergencia de proporciones aún desconocidas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en su plataforma Truth Social que su país está «preparado, dispuesto y capacitado» para asistir a Venezuela, y ordenó a las agencias gubernamentales actuar rápidamente, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció una ayuda a gran escala, rápida y eficaz, en la que el Departamento de Guerra desempeñaría un papel logístico crucial debido a los daños en el aeropuerto de Caracas.
El presidente ruso, Vladimir Putin, envió una carta a la mandataria encargada Delcy Rodríguez expresando su solidaridad con los familiares de las víctimas, y China confirmó que mantiene contacto con su embajada en Venezuela y está lista para ofrecer toda la ayuda posible. La Unión Europea activó el sistema satelital Copérnicos para apoyar las operaciones de rescate.