
El Gobierno de Estados Unidos incrementó a 300 millones de dólares su paquete de asistencia humanitaria destinado a los damnificados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio en Venezuela.
La portavoz Natalia Molano explicó desde el centro de acopio en Doral que el equipo especializado estadounidense reporta permanentemente las necesidades sobre el terreno para adaptar la respuesta.
Las autoridades de Florida, encabezadas por la congresista María Elvira Salazar, reclamaron a la administración venezolana garantizar el ingreso sin obstáculos de la ayuda humanitaria para que los insumos lleguen directamente a los afectados.