
El gobierno de Estados Unidos ha desplegado 2,000 rescatistas en Venezuela con una inversión de más de 300 millones de dólares para apoyar las labores de búsqueda y rescate tras los devastadores terremotos, y la misión continuará hasta que el gobierno de Delcy Rodríguez decida finalizarla.
El funcionario aseguró que la prioridad es salvar vidas y que no hay retrasos logísticos en la asistencia, a pesar de las denuncias de supuestas retenciones de ayuda en el terreno.
EE.UU. reportó 189 edificios colapsados y 173 viviendas dañadas, y confirmó que la producción petrolera sigue trabajando normalmente.
El plan de tres fases para Venezuela (estabilización, recuperación económica y transición política) continúa en marcha, mientras las organizaciones no gubernamentales no han reportado problemas en la recepción de la ayuda.