Disminuyen los festejos de Halloween en El Salvador

En El Salvador, muchas personas prefieren no celebrar Halloween y mantener sus tradiciones basadas en la fe cristiana.

Cada 31 de octubre, Halloween se celebra en distintos países con disfraces, decoraciones de terror y niños que recorren las calles en busca de dulces, sin embargo, en El Salvador, algunas iglesias cuestionan esta tradición por considerar que sus símbolos y prácticas no son acordes con su fe.

Su origen se remonta a hace más de 2,000 años, al festival celta de Samhain, que marcaba el final de la cosecha y la transición hacia los meses más fríos y oscuros del año. Los celtas creían que, durante esa noche, la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos se volvía más difusa y que los espíritus de los difuntos podían regresar a la tierra. Con el paso del tiempo, esta celebración se transformó y adoptó costumbres que hoy caracterizan a Halloween.

Además, el guía espiritual hace un llamado a los padres de familia a no involucrar a sus hijos en estas festividades, que considera paganas.

Según una encuesta de opinión pública de la UCA, el 42.7% de los salvadoreños se identifica como católico y el 35.6 % como evangélico; mientras que el 19.2% no profesa ninguna religión y el 0.5% se declara ateo. Estas cifras reflejan que la mayoría de la población se identifica con una religión, una de las razones por las que muchos prefieren no celebrar esta fecha.