
En el Día Mundial del ICTUS, el doctor Enrique Pérez explicó que un accidente cerebrovascular ocurre cuando el cerebro no recibe un aporte sanguíneo adecuado. Las señales más llamativas son la dificultad súbita para hablar o para mover una parte del cuerpo.
Si la pérdida de perfusión sanguínea persiste, puede provocar un infarto en el cerebro. El especialista diferenció dos tipos: el isquémico, por falta de sangre, y el hemorrágico, por ruptura de vasos y sangrado en el tejido cerebral.
También desmintió el mito de que solo afecta a personas mayores: puede presentarse en jóvenes, mujeres con condiciones reumatológicas o sanguíneas, e incluso en niños con enfermedades genéticas. Otros signos incluyen confusión y caída de una parte de la cara.