
Por primera vez en el país, se identificaron los genotipos 1 y 2 del virus de Epstein-Barr en pacientes pediátricos con linfoma de Hodgkin. Estas variantes genéticas del virus, que no habían sido caracterizadas previamente en niños con esta enfermedad en El Salvador, aportan nuevo conocimiento para mejorar el diagnóstico, la atención médica y el desarrollo de tratamientos más precisos.
Si este padecimiento se diagnostica en etapas tempranas, existen altas probabilidades de cura. Expertos señalan algunos signos de alarma que los padres deben considerar.
Sin embargo, el monitoreo debe ser constante en la población infantil que haya sufrido cualquier tipo de cáncer, ya que el riesgo de presentar recaídas o desarrollar la enfermedad en otra parte del cuerpo permanece latente.
Al año, alrededor de 200 nuevos casos de cáncer infantil son diagnosticados en el país. La realización de este tipo de estudios brinda nuevas herramientas a los especialistas para fortalecer la atención médica y la detección temprana de enfermedades asociadas a virus.