
Los pulmones y las vías respiratorias desempeñan un papel esencial en el funcionamiento del organismo, ya que permiten el ingreso del oxígeno que el cuerpo necesita.
Por ello, mantener una buena salud respiratoria ayuda a prevenir molestias, fortalecer las defensas y afrontar mejor los cambios climáticos y la contaminación.
Una de las principales recomendaciones para proteger los pulmones consiste en evitar el humo del tabaco y otros ambientes contaminados.
La exposición constante al humo, el polvo o sustancias irritantes puede afectar la respiración y provocar inflamación en las vías respiratorias.